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Posts Tagged ‘Crisis economica’

Cada vez que se alcanza una cifra simbólica, me parece una buena idea hacer de ello una pequeña celebración, una especie de ritual de paso. En esta ocasión que celebro las 200.000 visitas, me gustaría ofrecer un pequeño regalo para todos aquellos que hacéis posible que este Blog siga creciendo.

Me permito citar en esta ocasión las palabras de Finn Kydland, premio Nobel de Economía 2004 para salir de la crisis, ya que están en total consonancia con lo que hago y con lo que creo (apoyar a los emprendedores y a la innovación): “Dejad quebrar a las empresas ineficaces y apoyad a los emprendedores – que saben dónde invertir-y a los desempleados a migrar a sectores innovadores”.

Por eso he escogido este ejercicio de motivación para regalaros, ya que por muy claro que tengamos nuestro proyecto o la necesidad de hacer un cambio, a veces las dificultades encontradas en el camino pueden hacer que nuestra motivación flaquee. Reconectarnos con ella puede ser una ayuda para resistir un poco más y darnos la oportunidad de llevar a cabo nuestro plan.

Se trata de un pequeño ejercicio para hacer en doce minutos. Es una relajación (con un poquito de hipnosis, pero no hay que asustarse, no os voy a hacer ladrar ni nada por el estilo!!!) para conectar con la sensación interna de estar muy motivado, para buscar esa motivación interior. Puedes usarlo cuando quieras ponerte a realizar una tarea en la que te apetezca sentirte muy conectado con ella o simplemente para conectar con tu motivación interior. Obviamente, es una grabación generalista en la que puede que algunas cosas no se adapten cien por cien a ti, pero no obstante te animo a probarla.

¿Cómo hacerlo?

Siéntate en un lugar tranquilo, con la espalda recta (pero cómodo!) y los pies en el suelo. Y escucha la grabación! Es muy sencillo. 😉

http://www.goear.com/listen/2a942ab/Buscar-tu-motivación-mertxe-pasamontes

Mertxe Pasamontes

pd. Me encantaría que la probaras y me dieras tu opinión

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Este será el tercer año que realizo una reflexión un poco antes de la Navidad. El año pasado ya se presentaban una navidades menos abundantes en el plano material, ya que la crisis económica empezaba a asomar. Pero creo que realmente este año ese aspecto está en su punto máximo y serán una de la navidades “menos abundantes” de las que muchos habremos vivido (dependerá de la edad, país, cuestiones personales…).

Por eso, insistiré en algunas cosas que ya dije el año pasado, como que quizás es el momento de SER más  y TENER menos. De vivir más en el aquí y ahora y disfrutar de cada instante, por el mero hecho de estar vivos (que no es poco…).

Aconsejo de nuevo usar los “símbolos navideños” para hacer un anclaje interno, para conectar con nuestra verdadera esencia, para practicar un poco la maravillosa experiencia de vivir en nuestro centro…

NO sabemos hacia donde llevará este cambio de ciclo, pero todo apunta a que el crecimiento indiscriminado es insostenible, a que deberemos ir hacia un posmaterialismo. Eso no quiere decir que tengamos que renunciar a todo lo material, pero sí que tendremos que buscar un equilibrio sostenible.

Y esta época, tradicionalmente asociada al consumo y el exceso, puede ser un buen momento para empezar ese cambio. Para mirar hacia adentro y descubrir esos valores que todos tenemos, esas cosas que no se compran con dinero. Para determinar qué necesitamos realmente y qué no. Para ser un poco más solidarios. Para encontrar el placer en actividades sencillas, que tal vez hemos olvidado. Para sonreír más y quejarnos menos. Para dejar nuestra mente fluir más. Para no aferrarnos a lo superfluo. Para abrazar a las personas que queremos, e incluso a aquellas que no queremos (de momento…).

Para….

Son tantas las opciones, tantas las oportunidades para sentirse bien que no creo que merezca mucho la pena empeñarse en poner la atención sólo en lo que no tenemos.

Esta vez no voy a poner una pregunta. Haré tan sólo una sugerencia: que entre todos, generemos muchas ideas para disfrutar de estas navidades sin necesidad de gastar mucho. Espero vuestras ideas! Pueden ser el mejor regalo para muchas personas.

Mertxe Pasamontes

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cruzarlalineaMuy interesante la entrevista que le hacen a Paul Romer, economista, uno de los candidatos favoritos al premio Nobel de Economía. Curioso también ver como los límites entre disciplinas científicas son cada vez más permeables y unas y otras se retroalimentan. Comenta Romer:

El ciudadano está muy normatizado.

Hay que encontrar buenas normas que dejen a la gente mucha libertad para que muestren sus propias capacidades. Normas que saquen lo mejor de nosotros.

¿De dónde deben proceder las normas?

Esta es actualmente la pregunta más importante para la economía. Algunas veces las normas vienen de los políticos; otras, de los activistas sociales y de gente con autoridad moral, que cambian nuestros valores y eso cambia las regulaciones.

Acaba de decir algo importante.

Sí, que la comunidad activista bien formada y pensante puede ser una fuerza muy positiva que nos empuje hacia mejores normas.

De alguna manera Romer nos está hablando de algo que ya hemos comentado muchas veces: ampliar el mapa mental. NO podemos hacer los cambios que el mundo necesita con los “mismos mapas” que han creado el mundo tal como lo conocemos. Y lo mismo sucede con los “marcos mentales” impuestos desde fuera, muchas veces en forma de normas que nos dicen qué podemos y que no podemos hacer, cómo debemos pensar y cómo actuar. Claro que hay normas que son necesarias para la convivencia, pero demasiadas normas, como decíamos en el post anterior, nos bloquean, hacen que no pensemos o que lo hagamos todos del mismo modo.

Salirse de esas pautas no es fácil, pero se puede. Las técnicas de creatividad nombradas en este post (y las que explica el libro)  son un ejemplo. Pero hay muchas otras maneras de usar ese “pensamiento lateral”. Ya iré haciendo entradas al respecto, pero de momento os invito a probar y encontrar las vuestras. La única condición es que te sientas capaz de abandonar tu zona de confort e ir un poco más allá, en tener un poco de osadía y atrevimiento. Y que te atrevas a cruzar esa línea de lo conocido para adentrarte en lo desconocido, en ese terreno en dónde realmente puedes aprender y crecer.

 

¿Te atreves a cruzar la línea? ¿Tendrás que “romper” alguna norma para ello?

Mertxe Pasamontes

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Siguiendo la serie sobre Educación que inicié y continuando a su vez con el tema de los valores, hoy me gustaría hablar de la Educación por valores. Ya advierto que no será una entrada exenta de polémica, ya que lo que voy a exponer se sale de todo aquello que nos han enseñado y que vemos como “normal”.

Priemro un pequeño cuento de la tradición zen:

En un día otoñal el  maestro del monasterio reunió a los monjes y les comunicó que al día siguiente iban a recibir la visita de un Gran Maestro qzenjarddinue estaba de peregrinación y les hacía el enorme honor de visitar su monasterio. Para honrar su presencia los monjes debían limpiar de hojas el jardín para que estuviera perfecto para la visita del Gran Maestro.

Ilusionados los discípulos con la visita, se pusieron manos a la obra y fueron recogiendo las numerosas hojas que había en el suelo, una por una y depositándolas en unos grandes sacos. Cuando acabaron su tarea estaban muy satisfechos y llamaron al Maestro para mostrarle el resultado y preguntar dónde debían tirar las hojas recogidas.

El maestro se acerco, observó el jardín con aire satisfecho pues en él no quedaba ni una sola hoja y entonces cogió los sacos y los volcó de nuevo en el jardín. Los monjes no pudieron reprimir un sonido de asombro y uno de ellos se atrevió a preguntar:

– Maestro, ¿por qué nos has hecho recoger las hojas para volverlas a tirar?

– El jardín está bien como está, con sus hojas. Pero vosotros debéis aprender que el énfasis hay que hacerlo recaer en el esfuerzo, no en el resultado. Los resultados de nuestros esfuerzos van y vienen. Pero el esfuerzo y la satisfacción por la tarea realizada, cuando se hace con placer, permanece.

Esta historia puede pareceros muy zen y por tanto alejada de nuestra cultura accidental. Por eso os invito a que leáis ahora las palabras de Ken Blanchard (del que no creo que se pueda pensar que es un autor zen) , uno de los mayores expertos en ´management´, que es entrevistado en La Contra:

Porque nuestro sistema – desde preescolar hasta la jubilación-nos está educando para que confundamos nuestra autoestima con nuestros resultados. Y forma acumuladores compulsivos obsesionados con lograr resultados cuantificables: sueldo, cargo, méritos, carrera, bienes, coches, pisos… Esos números les dan la medida de su autoestima: creen que sólo son queridos en la medida en que consiguen esas cantidades de poder y dinero.

[…]

Si amo a mi hijo, separaré claramente mi amor por él de sus resultados escolares. Mi amor es incondicional: amamos a las personas porque son únicas y son ellas y después está lo que tienen, saben o pueden hacer.

Así usted incentiva la mediocridad.

Si sólo amo al hijo en la medida en que trae buenas notas o mete goles, le haré esclavo de los resultados: siempre necesitará más dinero, más poder y más triunfos para estar satisfecho consigo mismo. Cada día saldrá a la calle en busca de su mayor dosis de resultados. Y si no los logra por las buenas, es posible que lo intente por las malas.

[…]

Si no hay nota, ¿para qué esforzarse?

Se esforzará si sabe que es un ser humano al que se le ama porque es él y con esa confianza podrá ser generoso y devolver ese amor a los demás sin exprimirlos para obtener más resultados con que conquistar su admiración, que él confunde con ese cariño que se le escapa… Esa es la diferencia entre el líder que sirve y el líder que se sirve de los demás.

Es un ejemplo más de educar por valores, de dar más importancia al SER que al Hacer. Claro que es importante lo que hagamos, pero siempre y cuando se respete lo que somos. Está claro que la obsesión por los resultados (sobre todo a corto plazo) nos ha llevado a la situación de crisis económica que vivimos ahora. Y es del todo iluso creer que las mismas actitudes y valores que nos han llevado a dónde estamos, nos van a sacar de aquí. Por tanto, aunque no podamos saber cómo de efectivos van a ser esos nuevos valores, vale la pena intentarlo. Pues peor de lo que estamos, difícilmente estaremos si hacemos de este mundo occidental un lugar más humano.

¿Cuánto apego tienes al resultado? ¿Crees que eso te favorece?

Mertxe Pasamontes

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valoryprecio

En la entrada anterior, cuyo hilo conductor era Aerin Alexander ya anticipaba el tema de los Valores y el Norte personal. De hecho hace un tiempo ya hablé de Valor o precio, esa disyuntiva en la que muchas veces andamos errados y confundimos el valor de algo con su precio.  Hoy he visto un artículo sobre el libro Buena Crisis de Jordi Pigem, que a la espera de poderlo leer, me ha dado la impresión de que también nos habla de un tema similar: los valores de la nueva sociedad. Podríamos definir los valores como las creencias personales que cada uno mantiene respecto a sí mismo y al mundo. Se trata de un sistema sobre lo que es bueno o malo, justo o injusto, verdadero o falso. Están directamente relacionados con el sistema personal de creencias.

Jordi Pigem nos dice cosas tan interesantes como que:

Lo único que realmente existe es la materia tangible, inerte y cuantificable, lo normal es llevar una existencia carente de sentido, cuyo principal indicador es la dolorosa experiencia de sentir un profundo vacío interior”. Y, con la finalidad de buscar un alivio temporal para llenarlo, “la sociedad recurre a la acumulación de dinero y posesiones, que terminan por convertirse en drogas que requieren cada vez dosis mayores”

Por eso aboga por “aprender a vivir en plenitud”, lo que implica, irremediablemente, “reconocer el valor de lo intangible, como la creatividad, la solidaridad, la sabiduría y la alegría de convivir y cooperar”. De ahí que “la sociedad del futuro será posmaterialista o no será”

Nos hemos movido durante mucho tiempo por valores tangibles, básicamente materiales,  cuando tal como decía Aerin Alexander, todo va de dentro a fuera. Si no tenemos plenitud interior, si no conectamos con nosotros mismos y con los demás, en relaciones auténticas, es imposible que ningún sustituto material nos llene. Podrá darnos una falsa sensación de felicidad momentánea, pero al poco tiempo estaremos en el mismo punto de partida. Primero hay que ser. Luego ya podremos hacer y tener.

Y para eso lo primero que tenemos que averiguar es cuáles son esos valores por los que nos movemos, que aunque no seamos conscientes de ellos están ahí y rigen la mayoría de nuestras conductas.   Conocer cuáles son y cómo están priorizados puede ayudarnos a tomar mejores decisiones, alineadas con eso que de verdad nos mueve. No voy a dar de momento métodos para descubrir cuáles son los valores personales, ya que sería alargarme demasiado para este espacio, pero creo importante que pienses en ello.

No voy a decirte tampoco qué valores tienes que tener, eso es algo personal de cada uno. Pero me gustaría dar una pista sobre la web 2.0 y los valores que están surgiendo alrededor de ella: compartir, conversar, ser auténtico, no engañar, conocimiento compartido, liderazgo distribuido…Tal vez te ayuden a pensar con cuales de ellos te identificas y con cuales no. Porque como dice Pigem, la sociedad del futuro será posmaterialista o no será. Y la web 2.0 empieza a ser el lugar en donde se están gestando esos nuevos valores.

¿Conoces tus valores? ¿Estás seguro que son esos? ¿Crees que el mundo necesita unos nuevos valores para sobrevivir?

Mertxe Pasamontes

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arcoiris

Uno de los tópicos de estas fechas es el manido síndrome postvacional. No es un síndrome aceptado dentro de la psicopatología, pero sí a nivel clínico, aunque sea como una manera de clasificar fácilmente una serie de síntomas que presentan algunas personas a su vuelta al trabajo tras las vacaciones. Estos síntomas podrían clasificarse como un estado depresivo leve y transitorio, con cansancio, apatía, desmotivación, insomnio, etc… Síntomas que remiten por si solos y que en la mayoría de casos no requieren ningún tratamiento específico.

Sin entrar a discutir en la validez o no del síndrome o si es una manera más de patologizar las reacciones normales de las personas, lo que está claro es que muchas personas experimentan diversos grados de desazón con la vuelta al trabajo. Y este año, con la complicada situación económica y laboral, se prevé aún más complicado que otros.

Antes de continuar, os dejo con unas reflexiones de Luis Miñarro, productor y director de cine, cofundador de los cineclubs Arts y Mirador, en la entrevista que le hacen en la Contra :

Creo que toda acción queda impresa en el aire que respiramos, que las guerras y la violencia nos llega a todos, porque somos conductores de todo, somos agua.

Básicamente, cierto.

Todo queda, lo bueno y lo malo. Cuanto más sufrimiento, aunque sea en aquel país lejano, más difícil será librarnos de las cargas porque somos un colectivo. Lo importante al final es que lo que hagas esté hecho con pasión.

Igual el problema es “tener que ganarse la vida”.

Lo importante es ser, y tener conciencia del valor de la vida que es lo único que tenemos y que podríamos estar gozando al máximo; todo lo demás, incluidas mis películas, es superfluo.

Las palabras de Miñarro, dan algunas claves para “una vuelta feliz”:

– Hacer algo que te guste, en lo que pongas pasión. Se que muchos me dirán, si claro, pero tengo que vivir aunque mi trabajo me desagrade. Bien, entonces tienes dos opciones: cambiar lo que haces que no te gusta o rebajar tus expectativas de disfrutar con tu trabajo. Tú decides.

– Rebajar tus “necesidades”. ¿Cuánto de lo que tienes te es realmente imprescindible? ¿Cuánto esfuerzo te cuesta “pagarlo?

– Cultivar tu “mundo interior”. Hay muchísimas maneras de hacerlo (meditar, leer, estudiar, dar rienda suelta  a tu creatividad….), elige la que más se adecue a tu personalidad y gustos.

– Fomentar tus relaciones sociales. Cada vez está más demostrado, que las personas que tiene mejores relaciones sociales, son más felices (e incluso viven más años).

– Disfrutar del aquí y ahora. No es necesario esperar a pasarlo pasar bien en vacaciones.

Y lo mejor es que prácticamente todo está en tu mano, depende de ti. ¿Sufres el síndrome postvacacional? ¿Qué estás dispuesto a hacer para evitarlo?

Mertxe Pasamontes

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El año pasado colgué este vídeo en el mes de agosto y como era de esperar, este año sigue teniendo vigencia (y creo que la crisis aún ha acentuado más esta visión). Primero el vídeo.

Ya comentaba entonces, la importancia de vivir el momento presente, de disfrutar de cada instante, de no dejarse “lo bueno” para más adelante. En este año que ha pasado, he ido profundizando también en el tema de la Marca Personal. La marca personal parte de la idea de ser dueños de nuestra propia vida también en lo laboral. De ser capaces de dejar “huella”. Y ser valorados por aquello que aportamos, como personas completas. Puede ser que tú digas, bien, pero yo no puedo ser una Marca personal. Mi salario depende de otros. Si respondes así, hazte un favor y vuelve a ver el vídeo.

Tal vez pienses, si vale, pero ¿cómo lo hago? Yo intento en este Blog aportarte algunas ideas. Con las publicaciones que realizo aporto otras. Y también en las Charlas y Seminarios y en mi trabajo individual. Existen también, muchos otros libros, Blogs, cursos y profesionales que te pueden ayudar. Lo importante es querer dar el paso, querer darse la oportunidad de tener más calidad de vida.

Tú eres el protagonista de tu propia vida y además el director de la misma. Recuérdalo.

¿Vives cada momento o esperas los 15 días en agosto?

Mertxe Pasamontes

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